Mostrando entradas con la etiqueta madera. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta madera. Mostrar todas las entradas

miércoles, 17 de octubre de 2012

Ritmo



(...) Soportamos tristezas
al borde del camino.

Sabemos de las flores de los bosques,
del canto monocorde de los grillos,
de la lira sin cuerdas que pulsamos,
del oculto sendero que seguimos.
Nuestro ideal no llega a las estrellas,
es sereno, sencillo:
quisiéramos hacer miel, como abejas,
o tener dulce voz o fuerte grito,
o fácil caminar sobre las hierbas,
o senos donde mamen nuestros hijos.

Dichosos los que nacen mariposas 
o tienen luz de luna en su vestido.
¡Dichosos los que cortan la rosa
y recogen el trigo!
¡Dichosos los que dudan de la muerte
teniendo Paraíso,
y el aire que recorre lo que quiere
seguro de infinito!
Dichosos los gloriosos y los fuertes,
los que jamás fueron compadecidos,
los que bendijo y sonrió triunfante
el hermano Francisco.
Pasamos mucha pena
cruzando los caminos.
Quisiéramos saber lo que nos hablan
los álamos del río. (...)

Ritmo de Otoño, Federico García Lorca (1921)

viernes, 5 de octubre de 2012

Van dando sombra


La reaparición ha sido estelar, ¡a lo grande!

Como libélula llevo bordando poco tiempo pero los broches, las chapas que fueron al principio las llevo bordando desde hace muchos años. Tantos, que cuando yo navegaba por internet sólo encontré (y busqué mucho, creedme) a una chica fuera de España que las hacía.

Desde ese momento no he dejado de bordar en punto de cruz, no he dejado de hacer broches y modificarlos según pasaba el tiempo. A veces es cuestión de tiempo dar con lo que uno busca, no siempre se tienen las cosas a la primera sino que todo pertenece a un proceso de creación: nacimiento y madurez. Algo parecido me ha pasado... ahora, a estas alturas al buscar por internet veo muchas páginas con artesanas que hacen lo mismo (cosa de lo que me alegro muchísimo) pero sigo creyendo en mi trabajo, sigo creyendo en que las cosas que hacía y que ahora hacemos juntas van creciendo y van tornándose especiales según las vamos trabajando.

Ahora, con Ele de Libélula todo va cobrando más sentido y nos fijamos una línea de trabajo fija: respeto a la artesanía, prioridad de la calidad, coherencia y valentía. Esas cosas sólo se consiguen madurando con el tiempo, ese que ahora nos va dando frutos.

¡Gracias!

Enlace a la tienda: EleDeLibélula

domingo, 30 de octubre de 2011

Avance de Navidad

Compartimos en el blog un broche con ilustración sobre madera y puntilla bordada en tono beige. Hay muchos más de esta colección y os la iremos enseñando poco a poco.



"-Vete a ver las rosas; comprenderás que la tuya es única en el mundo. Volverás a decirme adiós y yo te regalaré un secreto.

El principito se fue a ver las rosas a las que dijo:
-No son nada, ni en nada se parecen a mi rosa. Nadie las ha domesticado ni ustedes han domesticado a nadie. Son como el zorro era antes, que en nada se diferenciaba de otros cien mil zorros. Pero yo le hice mi amigo y ahora es único en el mundo.
Las rosas se sentían molestas oyendo al principito, que continuó diciéndoles:
-Son muy bellas, pero están vacías y nadie daría la vida por ustedes. Cualquiera que las vea podrá creer indudablemente que mí rosa es igual que cualquiera de ustedes. Pero ella se sabe más importante que todas, porque yo la he regado, porque ha sido a ella a la que abrigué con el fanal, porque yo le maté los gusanos (salvo dos o tres que se hicieron mariposas ) y es a ella a la que yo he oído quejarse, alabarse y algunas veces hasta callarse. Porque es mi rosa, en fin.

Y volvió con el zorro.
-Adiós -le dijo.
-Adiós -dijo el zorro-. He aquí mi secreto, que no puede ser más simple:Sólo con el corazón se puede ver bien. Lo esencial es invisible para los ojos.-Lo esencial es invisible para los ojos -repitió el principito para acordarse."

El Principito, Antoine de Saint Exupery